Salicornia y recuperación motora y cognitiva tras un ictus

¿Puede un extracto de Salicornia ayudar a proteger el cerebro tras un ictus? Un ensayo clínico aporta resultados prometedores

Cada año millones de personas sufren un ictus, una de las principales causas de discapacidad y deterioro cognitivo en todo el mundo. Aunque los tratamientos han mejorado considerablemente en la fase aguda, todavía existen pocas estrategias capaces de proteger el cerebro a largo plazo y favorecer la recuperación.

Un nuevo ensayo clínico publicado en European Stroke Journal ha estudiado precisamente esta posibilidad utilizando un extracto rico en polifenoles obtenido de Salicornia ramosissima.

Los resultados muestran que la suplementación fue segura y bien tolerada durante un año, además de observarse mejoras prometedoras en algunos parámetros cognitivos y funcionales.

¿Qué es un ictus lacunar?

El ictus lacunar es un tipo de accidente cerebrovascular causado por la obstrucción de pequeñas arterias que irrigan zonas profundas del cerebro.

Aunque suele afectar a áreas relativamente pequeñas, puede provocar:

  • problemas de memoria y atención;
  • dificultad para caminar;
  • pérdida de fuerza;
  • deterioro cognitivo progresivo;
  • mayor riesgo de demencia vascular.

Actualmente no existen tratamientos específicos que modifiquen la evolución de esta enfermedad una vez superada la fase aguda.

Por ello, la búsqueda de nuevas estrategias preventivas y complementarias constituye una prioridad para la investigación médica.

¿Por qué se estudia la Salicornia?

La Salicornia ramosissima es una planta halófita rica en compuestos bioactivos, especialmente polifenoles.

Investigaciones anteriores ya habían identificado más de 60 polifenoles diferentes con propiedades:

  • antioxidantes;
  • antiinflamatorias;
  • neuroprotectoras;
  • vasoprotectoras.

En modelos experimentales de ictus estos compuestos habían demostrado reducir el daño cerebral provocado por la falta de oxígeno y proteger las neuronas frente al estrés oxidativo.

Sin embargo, hasta ahora apenas existían estudios realizados en personas.

¿Cómo se realizó el estudio?

Los investigadores diseñaron un ensayo clínico:

  • aleatorizado;
  • doble ciego;
  • controlado con placebo.

Participaron 71 pacientes que habían sufrido un ictus lacunar reciente.

Durante 12 meses recibieron diariamente:

  • un extracto rico en polifenoles de Salicornia ramosissima, o
  • un placebo idéntico.

A lo largo del estudio se evaluaron:

  • seguridad y posibles efectos adversos;
  • función cognitiva;
  • capacidad para caminar;
  • equilibrio;
  • fuerza muscular;
  • presión arterial;
  • marcadores analíticos;
  • resonancias cerebrales.

El primer objetivo: comprobar si era seguro

El objetivo principal del estudio no era demostrar eficacia, sino confirmar que la suplementación podía administrarse de forma segura durante largos periodos.

Los resultados fueron muy positivos.

Los investigadores observaron que:

  • no aparecieron efectos adversos graves relacionados con el suplemento;
  • la tolerabilidad fue buena;
  • la adherencia al tratamiento fue superior al 95 % entre los participantes que completaron el seguimiento.

Estos datos respaldan un buen perfil de seguridad para futuras investigaciones clínicas.

¿Se observaron mejoras cognitivas?

Aunque el estudio no tenía tamaño suficiente para demostrar eficacia clínica definitiva, sí aparecieron señales interesantes.

Después de 12 meses, los pacientes que recibieron el extracto de Salicornia obtuvieron mejores puntuaciones en la prueba cognitiva MoCA (Montreal Cognitive Assessment), utilizada habitualmente para detectar deterioro cognitivo leve.

Además:

  • un mayor porcentaje mejoró al menos dos puntos en la escala;
  • más pacientes recuperaron puntuaciones consideradas dentro de la normalidad.

Los propios autores insisten en que estos resultados deben interpretarse con cautela debido al reducido número de participantes y a que el ensayo fue concebido como un estudio piloto.

También mejoró la capacidad física

Otro de los hallazgos más llamativos fue la evolución de la función física.

Los pacientes suplementados mostraron:

  • mayor velocidad al caminar;
  • mayor distancia recorrida en la prueba de marcha de seis minutos;
  • tendencia a un mejor rendimiento funcional durante el seguimiento.

La recuperación de la movilidad es uno de los factores que más condiciona la calidad de vida tras un ictus, por lo que estos resultados abren nuevas líneas de investigación.

¿Qué ocurrió con los marcadores analíticos?

Los investigadores analizaron numerosos parámetros sanguíneos.

Uno de los más interesantes fue la homocisteína, un marcador asociado a mayor riesgo cardiovascular y deterioro cognitivo.

Durante el estudio se observó una reducción de sus niveles en ambos grupos, aunque los pacientes que recibieron el extracto presentaron valores medios ligeramente inferiores.

No se detectaron diferencias importantes en colesterol, glucosa o presión arterial entre ambos grupos, aunque sí se observó una tendencia a una menor presión arterial diastólica en quienes recibieron el extracto.

Un paso importante hacia nuevos nutracéuticos neuroprotectores

A pesar de sus limitaciones, este estudio representa un avance relevante.

Por primera vez, un extracto rico en polifenoles de Salicornia ramosissima ha demostrado ser seguro tras un año de suplementación en pacientes que habían sufrido un ictus lacunar y ha mostrado señales preliminares de posible beneficio sobre la función cognitiva y física.

Estos resultados se suman a la creciente evidencia científica que sitúa a los polifenoles de la Salicornia como una de las líneas de investigación más prometedoras en el desarrollo de ingredientes funcionales dirigidos a la salud cardiovascular y cerebral.

Como concluyen los propios autores, serán necesarios estudios con un mayor número de pacientes para confirmar si estos efectos preliminares pueden traducirse en beneficios clínicos sólidos.

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