Superalimentos del mar: algas, plantas halófitas y otros tesoros marinos
El océano ocupa más del 70% de la superficie del planeta y es el mayor reservorio de biodiversidad de la Tierra. Desde hace miles de años, distintas culturas han aprovechado recursos marinos para la alimentación y la medicina. Hoy, gracias a la investigación científica, sabemos que muchos de estos ingredientes son auténticos superalimentos: fuentes concentradas de nutrientes y compuestos bioactivos con beneficios para la salud.

En este artículo te contamos cuáles son los principales superalimentos del mar, qué nutrientes aportan y cómo puedes incorporarlos a tu dieta.
¿Qué son los superalimentos del mar?
El término superalimento no es un concepto científico estricto, sino una forma de referirse a aquellos alimentos especialmente ricos en nutrientes, antioxidantes, proteínas o minerales que aportan beneficios más allá de su valor energético.
En el caso del mar, hablamos de:
- Algas marinas (nori, wakame, kombu, espirulina, chlorella…).
- Plantas halófitas (como la salicornia o el hinojo marino).
- Microalgas y cianobacterias utilizadas como suplementos nutricionales.
Estos alimentos destacan por su densidad nutricional, su versatilidad en la cocina y su potencial en la alimentación del futuro, ya que pueden cultivarse de manera sostenible en entornos donde otros cultivos no prosperan.
Algas marinas: las verduras del océano
Las algas forman parte de la dieta habitual en países como Japón, Corea o Islandia. En los últimos años su consumo también ha crecido en Europa gracias a la gastronomía fusión y a su reconocimiento como fuente de salud.
Beneficios nutricionales de las algas
- Ricas en minerales: yodo (clave para la tiroides), calcio, magnesio y hierro.
- Aportan proteínas vegetales de buena calidad.
- Contienen fibra soluble que mejora la saciedad y la salud digestiva.
- Son fuente de antioxidantes como los polifenoles y carotenoides.
Tipos de algas más consumidas
- Nori: usada en sushi, rica en proteínas y vitaminas.
- Wakame: con alto contenido en calcio y fucoxantina, un pigmento con propiedades antioxidantes.
- Kombu: potencia el sabor umami y se utiliza en caldos.
- Espagueti de mar: con textura similar a la pasta y alto contenido en hierro.
Plantas halófitas: superalimentos de las marismas
Las halófitas son plantas que crecen en ambientes salinos, como marismas y costas, adaptándose a condiciones extremas. Esta adaptación les confiere un perfil nutricional excepcional.
Salicornia: el “espárrago de mar”
La salicornia se ha popularizado en la alta cocina y ahora comienza a llegar al consumo diario.
- Contiene 75% menos sodio que la sal común.
- Es rica en potasio, magnesio y yodo, minerales esenciales para el equilibrio hídrico y la salud cardiovascular.
- Aporta polifenoles con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Se puede consumir fresca, encurtida o en forma de salicornia en polvo, como sustituto saludable de la sal en sopas, ensaladas, arroces o salsas.
Otras halófitas de interés
- Hinojo marino: rico en vitamina C y aceites esenciales.
- Atriplex halimus (sosa): con compuestos antioxidantes y fibra dietética.

Microalgas y cianobacterias: nutrición concentrada
Además de las algas macroscópicas, existen microalgas y cianobacterias con aplicaciones nutricionales muy interesantes.
- Espirulina: considerada por la FAO como “el alimento del futuro”. Rica en proteínas (60–70% de su peso), hierro, betacarotenos y antioxidantes.
- Chlorella: contiene clorofila, vitaminas y minerales; se ha estudiado por su capacidad de ayudar a la desintoxicación de metales pesados.
- Haematococcus pluvialis: productora de astaxantina, uno de los antioxidantes naturales más potentes.
Hoy en día se comercializan en forma de polvos, cápsulas o ingredientes para smoothies, barritas y alimentos funcionales.
Superalimentos marinos y sostenibilidad
Más allá de su valor nutricional, los superalimentos del mar representan una oportunidad para una alimentación más sostenible:
- Cultivo eficiente: muchas algas y halófitas no requieren tierra fértil ni agua dulce.
- Economía circular: permiten aprovechar entornos costeros y subproductos marinos.
- Diversificación alimentaria: reducen la dependencia de cultivos intensivos terrestres.
Esto los convierte en aliados clave frente a los retos del cambio climático y el crecimiento de la población mundial.
Cómo incorporar superalimentos del mar a tu dieta
- Añade salicornia en polvo como condimento en lugar de sal.
- Usa algas como wakame o kombu en sopas y guisos.
- Prepara ensaladas con espagueti de mar o nori deshidratada.
- Incluye suplementos de espirulina o chlorella en batidos.
- Prueba nuevas recetas con hinojo marino o halófitas encurtidas.
Conclusión
Los superalimentos del mar son mucho más que una tendencia: representan una forma de unir nutrición, innovación y sostenibilidad. Desde las algas tradicionales hasta las halófitas como la salicornia, pasando por microalgas como la espirulina, estos ingredientes nos acercan a una alimentación más completa y respetuosa con el planeta.
El mar es una despensa de salud. El reto está en aprovecharla de manera sostenible, diversificando nuestra dieta y abriendo paso a los alimentos del futuro.

Escrito por Sara Montaner. Nos apoyamos en tecnología de IA.